​De origen humilde, José Antonio Yépez Ortiz nació en la comunidad que lleva el mismo nombre que la organización que encabeza. Existen pocos datos respecto de cómo incursionó en el crimen organizado, pero se afirma que fue enganchado por grupos locales que, desde hace tiempo, se dedican a la extracción de combustibles.

Ricardo Ravelo/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/La Opinión de México

​Hacia el año 2010, por ejemplo, los grupos dedicados a ese negocio operaban con el apoyo de las policías municipales y estatales; las zonas de extracción se asignaban como los territorios que utiliza el narcotráfico. Había en todo el país una amplia red que, por décadas, sangró a Pemex.

​Según sus antecedentes penales, Yépez Ortiz fue encarcelado en el año 2008 por robo y delincuencia organizada. Sin embargo, las autoridades lo dejaron ir mediante el pago de una cuantiosa fianza.

​En el caso de “El Marro”, su organización criminal está conformada, en su mayoría, por sus propios familiares –su madre, hermanos, primos y cuñados, de acuerdo con las autoridades –: algunos de ellos se encargan, por ejemplo, de conseguir información y pagar la protección de las autoridades, mientras otros operan las finanzas.

​Por ejemplo, una de las hermanas de Yépez Ortiz, identificada por las autoridades como operadora de la plaza de Celaya, Guanajuato, se llama Lizbeth Yépez Ortiz.

​Con la red conformada por sus familiares y otra adicional compuesta por socios, “El Marro” ha construido un imperio en Guanajuato. Según el mapa criminal, ya controla municipios completos, entre otros, Celaya y Villagrán, donde empezó a operar; otros informes indican que ya domina en Cortázar, Santa Cruz de Juventino Rosas, Irapuato, El Valle de Santiago y Salamanca, en ésta última demarcación está la refinería de Pemex.

​Para las autoridades ha resultado una verdadera pesadilla la persecución y la captura de “El Marro”. Las autoridades tienen detectado que cuenta con siete domicilios, los cuales utiliza como refugios. A este grupo criminal se le atribuye todo tipo de fechorías en Guanajuato: con frecuencia, “El Marro” ordena bloqueos de carreteras, ejecuciones, incendio de automóviles en la carretera federal, a lo que se suman balaceras tanto de día como de noche, secuestros, levantones, además de persecuciones. La policía de Guanajuato y hasta autoridades están ligadas a la organización porque nadie lo ha podido detener.

​La violencia se ha extendido a lo largo y ancho de Guanajuato. En 2017, por ejemplo, se registraron 3 mil 290 crímenes, en 2018 más de 4 mil y a la fecha se están presentando unos entre 10 y 15 ejecuciones diarias.

​La guerra

​Este elevado nivel de violencia obedece, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, a que “El Marro” le declaró la guerra al Cártel de Jalisco Nueva Generación, que incursionó en Guanajuato con el objetivo de desplazar al Cártel Santa Rosa de Lima.

​Esta lucha por el control del territorio ha ocasionado balaceras y muertes. “El Marro” le ha mandado a decir a Nemesio Oseguera, “El Mencho”, a través de videos y “narcomantas” que lo va a sacar del estado si no se sale de su territorio.

​Pero eso no es todo: esta guerra atrajo la atención del Cártel de Sinaloa, rival del Cártel de Jalisco. Informes policiacos establecen que Ismael “El Mayo” Zambada le habría otorgado su apoyo a “El Marro” para enfrentarse al cártel de Jalisco, el grupo criminal que más ha crecido en los últimos años y que ya domina en una veintena de entidades federativas. Esta expansión, sin duda, significa una amenaza para Sinaloa, de ahí que pretendan eliminar a “El Mencho” o al menos restarle poder.

​Esta guerra data del año 2017 y tiende a complicarse debido a que “El Marro” sigue sumando aliados para enfrentar a Nemesio Oseguera, pues ahora a esta lucha se han aliado “Los Viagras”, quienes operan en Michoacán pero se asegura que ya están afincados en Guanajuato.

​El viernes 20, el Cártel Santa Rosa de Lima sufrió un duro golpe. Ese día, la Sedena y la Marina realizaron un operativo, las Fuerzas Armadas acudieron al poblado de San Isridro Elguera, Guanajuato, para cumplimentar una orden de cateo.

​ Se trata de uno de los refugios que tiene “El Marro” y su familia. Al ingresar a los domicilios se encontraron con varios operadores del cártel Sana Rosa de Lima y procedieron a detener a 26 personas. En ese grupo se encontraban María Ortiz –Madre de Yépez Ortiz –, Juana Yépez, hermano del capo, y Rosalba, una de sus primas.

​De acuerdo con la Sedena, los detenidos son presuntos operadores financieros del Cártel Santa Rosa de Lima. En las casas cateadas fue decomisado un kilo de metanfetaminas y dos millones de pesos en efectivo.

​En respuesta, “El Marro” bloqueó vías de comunicación en Celaya, una de sus reacciones más conocidas, pero las Fuerzas Armadas lograron controlar el desorden.

​A través de sendos videos, difundidos a partir de la tarde del sábado 20, José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”, apareció llorando y quejándose por la captura de su madre, de su hermana y otros familiares.

​En el mensaje, el líder del Cártel Santa Rosa de Lima expresa:
​“Como quiera, entre cabrones no pasa nada, pero son mamadas esas las de andarse metiendo con mujeres. Los hijos de su puta madre las tienen amenazadas con audios y golpes, pero no hay pedo”.

​Aunque López Obrador ha dicho que ya no hay guerra contra los cárteles, la persecución de “El Marro” indica todo lo contrario: le han asegurado cuentas, decomisado propiedades y ahora le detienen a 26 miembros de su organización, entre otros, su madre.

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