*Está de regreso en el narco, ahora opera en Sonora, donde regresó por sus fueros y se asegura que ha retomado la plaza

*Para la DEA, Caro Quintero es actualmente una pieza del cártel de Sinaloa y opera en el norte de México

*En el año 2013, un juez federal ordenó la liberación inmediata de Caro Quintero, entonces preso en Jalisco desde abril de 1985

RICARDO RAVELO/SOL QUINTANA ROO/SOL YUCATÁN/LA OPINIÓN DE MÉXICO

(Primera de dos partes)

Ciudad de México.- Fue uno de los capos más poderosos entre los años setenta y ochenta, fundador del cártel de Guadalajara, el primer imperio de la droga en México.

Fue capturado en 1985 en Costa Rica, acompañado de su novia, Sara Cossío, sobrina de quien más tarde fuera gobernador de Jalisco, Guillermo Cossío Vidaurri.

En 2013 una decisión judicial lo puso en la calle. El argumento: Que fue procesado por el caso Camarena por una autoridad federal y no del fuero común, como correspondía.

Después le fue girada orden de aprehensión con fines de extradición, pero no ha sido capturado.

Ahora, el capo opera en Sonora, donde regresó por sus fueros y se asegura que ha retomado la plaza.

Recientemente, a través de sus abogados, entregó un escrito al juez de su causa en la que explica que no tiene dinero y que por su condición de prófugo de la justicia tampoco puede desempeñar actividad alguna.

Sin embargo, para la DEA, Caro Quintero es actualmente una pieza del cártel de Sinaloa y opera en el norte de México.

Dueño de una larga historia en el tráfico de drogas, multimillonario en su tiempo, a grado tal que ofreció al gobierno de México pagar la deuda externa si lo dejaban en libertad, Rafael Caro Quintero, mediante un recurso legal interpuesto a través de sus abogados para frenar la orden de extradición que existe en su contra, argumenta que no tiene dinero ni trabajo porque, en calidad de prófugo de la justicia, no puede desempeñar ningún empleo para obtener recursos económicos.

​Como se sabe, en el año 2013, un juez federal ordenó la liberación inmediata de Caro Quintero –entonces estaba preso en Jalisco desde abril de 1985 bajo cargos de crimen organizado, narcotráfico y por el crimen de Enrique Camarena, el agente de la DEA– bajo el argumento de que, tras su detención, había sido procesado en el fuero federal y no en el común por el caso Camarena.

​Por ello, fue liberado, pues la autoridad judicial consideró que Caro Quintero, entonces de 60 años de edad, ya había pagado más de la mitad de la condena que se le había impuesto, que fue de 40 años –la máxima en los años ochenta –por todos los cargos que enfrentó.

​Ahora, el narcotraficante nacido en Sinaloa es prófugo de la justicia, ya que pocos días después de haber sido liberado la Procuraduría General de la República (PGR) solicitó una nueva orden de aprehensión, ésta vez, para cumplir con la captura y extradición de quien fue fundador del legendario cártel de Guadalajara.

​Sin embargo, la DEA ha confirmado que el longevo capo se reintegró al narcotráfico, que ha regresado por sus fueros, como en sus mejores tiempos, para recuperar una de las plazas más boyantes del narco –Sonora –desde donde opera el tráfico de drogas a gran escala.

​Caro Quintero habría sido rescatado por el cártel de Sinaloa y, desde su liberación, regresó a sus andanzas para posicionarse como uno de los mejores capos de la llamada vieja guardia, pues conoce como nadie las rutas del trasiego, los contactos y, sobre todo, tiene la protección necesaria para entronizarse de nueva cuenta en el tráfico de drogas.

​La orden de captura fue girada, pero desde el 2013 nada se sabe de Caro Quintero. Fuentes federales aseguran que el capo se incorporó al cártel de Sinaloa, ahora encabezado por Ismael “El Mayo” Zambada, los hijos de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo” –Iván Archivaldo y Jesús Alfredo –así como Aureliano Guzmán Loera, mejor conocido en el mundo del hampa como “El Guano”.

Caro Quintero estaría operando en el norte del país, según afirman las fuentes consultadas.

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