*Asociado con Félix Gallardo y de Don Neto, en los años setenta, después de abandonar su pueblo, Rafael Caro Quintero fundó el cártel de Guadalajara, uno de los más poderosos

*Nació el 24 de octubre de 1952 en La Noria, Badiraguato, Sinaloa, y junto con sus socios consolidó lo que bien podría llamarse el primer imperio de las drogas

Ricardo Ravelo/SOL QUINTANA ROO/SOL YUCATÁN/LA OPINIÓN DE MÉXICO

(Segunda y última parte)

Ciudad de México.- En los años setenta, después de abandonar su pueblo, Rafael Caro Quintero fundó el cártel de Guadalajara, uno de los más poderosos.

Para ello, se asoció con Miguel Ángel Félix Gallardo, entonces un empresario que más tarde sería muy boyante en sus negocios, y con Ernesto Fonseca Carrillo, Don Neto”, uno de los más experimentados, quien conocía a la perfección todo el proceso del cultivo de la mariguana, principalmente, la droga de moda en esa época.

​Caro Quintero nació el 24 de octubre de 1952 en La Noria, Badiraguato, Sinaloa, y junto con sus socios consolidó lo que bien podría llamarse el primer imperio de las drogas.

​El capo sinaloense es sobrino de Lamberto Quintero, una leyenda del narco que inspiró un corrido que llevó su nombre llamado “El narco de narcos”, como es conocido en el mundo criminal. Durante su adolescencia y juventud se dedicó al cultivo de maíz y trigo en las tierras de su padre –Emilio Caro Payán –, quien era agricultor y ganadero en Sinaloa.

​A la muerte de su padre, Caro Quintero se hizo cargo de su familia. Poco tiempo después conoció a Pedro Avilés –llamado “El León de la Sierra” –quien lo involucró en el tráfico de mariguana en el Pacífico.

Antes, le enseñó el arte de la siembra, cosechar y comercializar la mariguana que, después, era llevada a California, Estados Unidos.

​El cártel de Guadalajara fue el primero en México en comercializar cocaína e introducirla a Estados Unidos, aunque el grueso del negocio era la llamada hierba verde.

​Cuando se encontraba en una boyante etapa de esplendor, en el año de 1985, el gobierno de Miguel de la Madrid inició una política contra el narcotráfico en México, con el apoyo de la agencia antidrogas de Estados el cártel de Guadalajara.

​La investigación de Camarena permitió hallar el rancho “El Búfalo” en Chihuahua, propiedad de Rafael Caro Quintero, donde la organización criminal plantaba mariguana a gran escala.

​De acuerdo con informes oficiales, cuando el rancho fue descubierto el ejército encontró una cosecha de 10 mil toneladas de mariguana. Aquel hallazgo fue un golpe espectacular en contra del cártel de Guadalajara, histórico en esa época, lo que le permitió también conocer la red de cómplices que se aliaron con el narcotráfico, donde figuraban desde policías hasta militares.

​En venganza, Caro Quintero ordenó el secuestro del agente de la DEA, quien fue privado de su libertad afuera del consulado de Estados Unidos en Guadalajara. Junto con él, también fue secuestrado el piloto de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Alfredo Zavala Aguilar, un exmilitar retirado.

​Ambos fueron torturados hasta la muerte el 7 de febrero de 1985. Sus cuerpos fueron encontrados una semana después en un terreno baldío de Michoacán.

​El asesinato del agente norteamericano provocó un conflicto diplomático entre México y Estados Unidos y toda una cacería para hallar a los tres capos que, tras la muerte de Camarena, se escondieron en sus respectivos escondites: Félix Gallardo huyó a Sinaloa, Ernesto Fonseca a Puerto Vallarta y Caro Quintero pudo salir del país: se refugió en Costa Rica acompañado de su novia, Sara Cossío, sobrina de Guillermo Cossío Vidaurri, un político de Jalisco que más tarde sería gobernador.

​El 4 de abril de 1985, Caro Quintero fue detenido en una casa de San Rafael Ojo de Agua, en Alahuelo, Costa Rica. Ahí fue hallado en compañía de Sara Cossio Gaona, de quien se dijo que había sido secuestrada por el capo.
​En el momento de la captura, Sara Cossío le dijo a los agentes: “Yo no estoy secuestrada…Yo estoy enamorada de Caro Quintero”.

​A Caro Quintero también lo acompañaba José Albino Bazán, Juan Carlos Campero Villanueva, Luis Beltrán, Miguel Lugo y Violeta Estrada. El arresto del narcotraficante fue posible gracias a que Sara Cossio hizo una llamada a su familia para aclarar que se encontraba con Caro Quintero por su propia voluntad. La joven fue encontrada semidesnuda en una cama y con señales de estar embarazada de Caro Quintero.

​En ese tiempo, Caro Quintero tenía una fortuna calculada en 100 mil millones de pesos; además, era dueño de 38 casas que se localizaban en Jalisco, Zacatecas, Sinaloa y Sonora. Tras su captura, fue extraditado a México e ingresado al penal de Jalisco, donde cumplió una condena de 28 años.

​En el año 2013, el famoso Caro Quintero fue liberado luego de que su defensa hallara que fue juzgado en el fuero federal y no en el común. Días después, la PGR activó una nueva orden de aprehensión cuyo principal objetivo es la extradición a Estados Unidos, donde cuenta con amplio expediente criminal, por delitos relacionados con la delincuencia organizada.
​Según la resolución que lo puso en la calle, Enrique Camarena “no estaba acreditado como agente diplomático ni consular” y Caro Quintero fue juzgado en el fuero federal, cuando su caso debió estar radicado en el fuero común.

​En el año 2009, un juez mexicano determinó que por la acumulación de penas que tenía en su contra, a Caro Quintero le correspondieron 199 años de prisión, pero en el momento de ser sentenciado la ley sólo permitía la aplicación de una pena máxima de 40 años, la cual le fue impuesta.

​La DEA lamentó la liberación de Caro Quintero, quien supuestamente sigue siendo buscado en todo el territorio nacional, aunque hasta ahora no existen rastros de su paradero.

​El único dato reciente que se refiere a él es la respuesta que emitió al juez que lleva el caso de la extradición, a través de su defensa, en la que explica que es un prófugo de la justicia que no tiene trabajo ni dinero y, además, tampoco puede desempeñar actividad alguna dada la condición que enfrenta.

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