Sergio Gómez Montero/ La Opinión de México

Desacralizar la democracia

En memoria de José Francisco Gallardo Rodríguez

No es una cuestión de palabras. Hay muchas cosas de fondo al respecto, desde el momento en que esa polémica encierra prácticas que se están transformando en el país, como es aquella que, dentro y fuera del voto, convoca mayoritariamente a quienes ya no queremos que este país se rija por las viejas prácticas del neoliberalismo y que poco a poco más bien optamos porque su organización social se aleje de las prácticas capitalistas que están conduciendo al mundo a su destrucción.

Lo que hoy acaba de suceder con la pugna entre el INE y TEPJF, por un lado, en contra de la 4T por el otro, fue muy significativo, porque más allá de los ires y venires electorales que ello conllevó, lo que se vislumbró, de fondo, es la inoperancia del concepto de democracia en la actualidad, pues si bien él viene de la Grecia clásica, como hoy se maneja es vinculado siempre a la práctica parlamentaria que deviene de la Revolución Francesa y que se vincula directamente con las prácticas burguesas de hacer política de aquel entonces y que nada tienen que ver con lo que hoy, entre nosotros, está sucediendo, en donde las mayorías desvencijadas del neoliberalismo, de manera paulatina están adquiriendo fuerza –un verdadero poder popular– y fundan nuevas premisas políticas. Ese cambio de normas es lo que en realidad está aterrando a las viejas dinastías neoliberales, que hoy claman por el regreso de los viejos tiempos y promueven desaforadamente guerras sucias cuya finalidad es la desestabilización con objeto de alcanzar el derrocamiento violento del régimen de gobierno actual.

No es poco, pues, lo que está en juego en la pugna mencionada en el párrafo anterior –INE y TEPJF en contra de la 4T–: lo que se está disputando son nuevas formas de hacer política que, lamentablemente, no tuvieron tiempo de concebirse y concretarse en ley y que, por tanto, en la práctica, tanto en Guerrero como en Michoacán van a adaptar formas de gobierno que formalmente se inscriben en lo que marca hoy la ley, sólo a fin de que, en la posteridad inmediata, se conviertan en formas de gobierno mixtas, en donde los candidatos sancionados –Salgado y Morón– tendrán garantizada una participación parcial en la toma de decisiones los próximos seis años por venir. ¿Por qué tantos brincos estando el suelo tan parejo?

Como lo escribe Priscila Pacheco del EZLN, lo que poco a poco se está escribiendo hoy en términos de política entre nosotros es lo siguiente: “Y es abajo y a la izquierda donde se encuentran los muchos otros y otras que se niegan a aceptar el nuevo orden que pretenden imponernos, que resisten y se rebelan. Esos muchos otros que abajo y a la izquierda hablan su “dolor” y hablan de dolores diferentes, pero ese dolor encuentra el puente que los une en un sistema que produce ese dolor y produce a quienes lo padecen: el capitalismo”. Digo, tan simple como eso: luchar desde abajo y a la izquierda echa por tierra las viejas prácticas y conceptos que buscan darle continuidad al capitalismo. Prácticas y conceptos tales como la vieja y decrépita democracia burguesa.

Ojalá y aprendan la lección los borricos del INE y del TEPJF.

 

 

 

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