*El nombre de Santiago Mazari alcanzó el máximo de su fama en septiembre de 2014 cuando un grupo de 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapan fueron secuestrados y desaparecidos presuntamente por el narcotráfico

Ricardo Ravelo/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/La Opinión de México

(Tercera y última parte)

Ciudad de México.- El nombre de Santiago Mazari alcanzó el máximo de su fama en septiembre de 2014 cuando un grupo de 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapan fueron secuestrados y desaparecidos presuntamente por el narcotráfico.

Las hipótesis apuntan a que el cártel de “Guerreros Unidos” perpetró el secuestro, posterior asesinato y desaparición de los estudiantes por órdenes de José Luis Abarca Velázquez, entonces alcalde de Iguala, Guerrero, relacionado con “Guerreros Unidos”.

Y es que, de acuerdo con las versiones oficiales, el autobús en el que viajaban los estudiantes iba cargado con un cargamento de droga que pertenecía al grupo “Guerreros Unidos” y que habría sido interceptado, en su trayecto, por sicarios del cártel de “Los Rojos”, encabezados por Santiago Mazari.

Desde el estallido de este escándalo se intensificó la búsqueda de ”El Carrete” por ser considerado una pieza clave para esclarecer este caso que ya cumplió cinco años envuelto en la impunidad. Tan importante resulta ser Santiago Mazari en este asunto que los propios padres de los 43 estudiantes desaparecidos lo comenzaron a buscar por su cuenta con el objeto de entrevistarse con él para conocer su versión de los hechos. Nunca pudieron localizarlo.

Entre las detenciones importantes que se ejecutaron por este caso está la de Sidronio Casarrubias Salgado, identificado como líder de “Guerreros Unidos” y señalado como el autor intelectual del ataque contra los 43 normalistas de Ayotzinapa. Sin embargo, el caso sigue impune debido a que todavía sigue extraviada la línea de verdad por parte de las autoridades a cargo de las investigaciones.

Con el cambio de gobierno en Morelos, Santiago Mazari se refugió en la sierra de Guerrero. Su presencia en ese territorio fue reportada por el Frente Unido de Policías Comunitarias de esa entidad, quienes ubicaron su paradero en la comunidad de Corral de Piedra, municipio de Leonardo Bravo, en plena sierra.

Se asegura que Santiago Mazari estaba acompañado por Juan Castillo Gómez, El Teniente, uno de sus sicarios, a quien reportaron como muerto tras desatarse varios enfrentamientos, aunque otras versiones negaron el hecho, pero aseguraron que ”El Carrete” estaba herido y que se había refugiado en Corral de Piedra, hasta donde arribaron efectivos de la Guardia Nacional, según dijeron, para detener el fuego, pero se encontraron con una sorpresa: Ahí estaba escondido ”El Carrete”.

Las balaceras, de acuerdo con informes oficiales, fueron protagonizadas por Onésimo Marquina, El Necho, (éste de Guerreros Unidos), Juan Castillo, El Teniente, y Santiago Mazari. La razón: el control del corredor Chilpancingo-Cuernavaca.

Tras ser implementado un operativo por parte de la Guardia Nacional, la buena estrella de ”El Carrete” se extinguió. Herido y sin protección, el capo fue detenido y desde el miércoles 1 está encerrado en el penal de Puente Grande, Jalisco.

Los operativos continúan en Polixtepec, Villa Xóchitl, El Encanto y Tecomazuchil, comunidades donde ”El Carrete” se atrincheró hace tres meses, según reportó El Frente Unido de Policías Comunitarias de Guerrero.

Sin ”El Carrete” en el escenario criminal, todos los territorios tanto de Guerrero como de Morelos pueden pasar al dominio del cártel “Guerreros Unidos”. Sin embargo, la guerra no parece tener fin porque ahora la disputa territorial podría darse con el Cártel de Jalisco Nueva Generación, cuyo líder, Nemesio Oseguera, ya se apresta a dar la batalla.

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