Pablo Cabañas Díaz/ LA OPINIÓN DE MÉXICO

Grandes maestras: Beatriz de la Fuente

Beatriz Ramírez de la Fuente (1929-2005), cursó la licenciatura en Historia en la UNAM en 1953. Realizó además la maestría en Historia de las Artes Plásticas en la Universidad Iberoamericana en 1957 y posteriormente el doctorado en Historia, con especialidad en Historia del Arte, en la Facultad de Filosofía y Letras en 1967. Fue profesora en la Escuela Nacional de Antropología e Historia y en la Facultad de Filosofía. Obtuvo la categoría máxima como Investigadora Nacional, nivel III, del Sistema Nacional de Investigadores entre 1993 y 2001 y la Cátedra Patrimonial de Excelencia, nivel I en 1994. En 1995, el Consejo Universitario la nombró investigadora emérita del Instituto de Investigaciones Estéticas. Fue directora de la Escuela de Historia del Arte de la Universidad Iberoamericana de 1963 a 1970, y del Instituto de Investigaciones Estéticas de 1980 a 1986, además de ser la responsable de la colección de arte de la UNAM.

Como docente y como investigadora, centró su interés en el arte prehispánico mesoamericano; en este campo llegó a ser una sobresaliente especialista reconocida internacionalmente. Formó un considerable número de estudiantes, tanto en México como en el extranjero, muchos de ellos distinguidos investigadores en la actualidad.

De sus trabajos se han publicado quince volúmenes, los cuales han merecido elogiosos comentarios de diversos especialistas. Entre sus obras está Los hombres de piedra. Escultura olmeca (1977), de la cual el experto Michael D. Coe dijo: «es la más valiosa contribución, que debe ser leída tanto por los historiadores del arte como por los arqueólogos interesados en uno de los más fascinantes estilos artísticos».

En 1990 fundó el seminario multidisciplinario “La Pintura Mural Prehispánica en México”, y fue su directora desde entonces. Producto de su coordinación son dos volúmenes sobre pintura mural teotihuacana y cuatro acerca del área maya. En 2005 terminó la preparación de otros dos volúmenes sobre la pintura mural prehispánica de Oaxaca.

Fruto de su extraordinaria labor y dedicación son los reconocimientos de los que fue objeto tanto en México como en el extranjero: presidenta del Comité Mexicano de Historia del Arte, integrante de la Academia de Artes de México, de la Academia Mexicana de Historia, vicepresidenta del Comité International d’Histoire de l’Art y Premio Nacional de Ciencias y Artes; fue la primera mujer que ingresó en El Colegio Nacional. La UNAM, le otorgó el Premio Universidad Nacional en 1992 y la categoría de investigadora emérita en 1996. El Museo Peabody de Arqueología y Etnología de la Universidad de Harvard le concedió el 13 de octubre de 2005 el Premio Tatiana Proskouriakoff, de manera póstuma, por sus “extraordinarias contribuciones al arte y a la arqueología de Mesoamérica”. De este modo se convirtió en la primera mexicana en recibir dicho reconocimiento. Sin duda, Beatriz de la Fuente es un ejemplo de la destacada participación de la mujer en el siglo XX mexicano.

 

 

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