*De acuerdo con el presupuesto de egresos 2020 del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, a los regidores se les asignó un presupuesto de 19 millones 613 mil 935. 29 pesos para avalar las triquiñuelas de Otoniel Segovia Martínez

*Presidencia obtuvo un presupuesto de 5 millones 229 mil 869.36 pesos, mientras que la Secretaría Particular contó con la cantidad de 6 millones 606 mil 938.77 pesos, contra 10 millones 757 mil 387.83 pesos asignados a las alcaldías

*También se destinó la ridícula cifra de 4 millones 646 mil 606.31 pesos para los cuatro mercados con que cuenta la capital del Estado, mientras que se dispuso de 11 millones 427 mil 514.31 para un zoológico que sólo cuenta con moscos e infección

Redacción/Sol Quintana Roo/Sol Campeche/La Opinión De México  

Chetumal.- En un año, en el cual la mayoría del tiempo fue estar confinados en sus hogares y hacer oficina en casa, para el Ayuntamiento de Othón P. Blanco fue el pretexto perfecto para derrochar millones de pesos de manera “justificada”, inverosímil y ridícula.

El pasado año, a los othonenses les costó la primera línea de autoridades municipales la cantidad de 31 millones 450 mil 743.42 pesos, tal y cual consta en el documento en manos de Sol Quintana Roo.

De acuerdo con el presupuesto de egresos 2020 del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, a los regidores se les asignó un presupuesto de 19 millones 613 mil 935. 29 pesos para avalar las triquiñuelas de Otoniel Segovia Martínez.

Presidencia obtuvo un presupuesto de 5 millones 229 mil 869.36 pesos, mientras que la Secretaría Particular contó con la cantidad de 6 millones 606 mil 938.77 pesos, contra 10 millones 757 mil 387.83 pesos asignados para las alcaldías.

También, se destinó la ridícula cifra de 4 millones 646 mil 606.31 pesos para los cuatro mercados con que cuenta la capital del Estado, mientras que se dispuso de 11 millones 427 mil 514.31 para un zoológico que solamente cuenta con “animales” inexistentes y moscos e infección general.

En el documento se muestra el monto económico asignado a cada una de las alcaldías, como es el caso de Nicolás Bravo que le fue asignada la cantidad de 4 millones 043 mil 748.89 pesos.

Para Cerro de las Flores se le dio 832 mil 329.03 pesos; Dos Aguas, 856 mil 883.41 pesos; Javier Rojo Gómez, 2 millones 011 mil 273.69 pesos; Calderitas, 1 millón 941 mil 752.89 pesos; Mahahual, 1 millón 071 mil 399.92 pesos.

Es decir, las alcaldías obtuvieron menos del 30 por ciento del presupuesto asignado para los políticos del municipio.

En relación a los mercados, el Ignacio Manuel Altamirano recibió la cantidad de 1 millón 369 mil 532.35 pesos; Lázaro Cárdenas, 1 millón 484 mil 604.95 pesos; Andrés Quintana Roo, 1 millón 054 mil 613.05 pesos; mientras que el 5 de Abril, la cantidad de 737 mil 855.96 pesos, siendo los monto asignados en total de 4 millones 646 mil 606.31 pesos.

El zoológico Payo Obispo recibió la cantidad de 11 millones 427 mil 514.31 pesos. Es decir, los montos asignados fueron hechos de manera desproporcional no dejando margen de maniobrabilidad de sus respectivos administradores.

LOS MALOS MANEJOS

Y es así, como se ha mantenido la “tranquilidad” momentánea en el Cabildo de Othón P. Blanco, donde los funcionarios obtienen beneficios directos tanto económicos como en especie o simplemente obteniendo obra pública en su favor o para sus allegados.

Como se recordará, en 2019 el presidente municipal de Othón P. Blanco, Otoniel Segovia Martínez, entregó la obra pública a quienes lo apoyaron durante su proceso de metamorfosis de secretario a titular del municipio. Segovia Martínez erogó la cantidad de 299 millones 405 mil 597.12 pesos para obra pública a un grupo de empresarios incondicionales con su administración.

De esa forma demostró no tener interés alguno por el municipio y sus gobernados, sino todo lo contrario, al dar a conocer a los ciudadanos que al terminar su gestión se alejará de la vida pública y política.

La desfachatez de Jacobo Cauich Ku, el director de obras públicas del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, es enorme y a escondidas o con el apoyo incondicional del munícipe ha hecho un negocio redondo con el dinero del pueblo, beneficiándose abiertamente del erario público.

Jacobo Cauich entregó tres obras con valor superior a 3.5 millones de pesos a Adriana Abad Aguilera personaje que, supuestamente, está ligado sentimentalmente con el funcionario público. Sol Quintana Roo ha demostrado el concentrado de obras, lo que demuestra que el gobierno municipal está totalmente prostituido.

Y para no variar, regidores y ex regidores, allegados, amigos y prestanombres fungen en la lista de proveedores que se adjudican millones de pesos en obras; se acabó el diezmo, ahora los funcionarios cobran entre 25 y 30 por ciento de comisión por dar el “palomazo” y otorgar de manera directa una obra, como lo han indicado algunos empresarios quiénes señalan directamente a Jacobo Cauich.

Sol Quintana Roo, desde el inicio de la administración de Otoniel Segovia Martínez, denunció públicamente que la obra pública y el desarrollo social, económico y hasta político del sur del Estado estaba en total peligro, con las acciones que se llevaban al cabo desde el seno del propio Cabildo.

Dejar respuesta