VENEZUELA, PAÍS CLAVE DEL NARCO

* Cárteles de Los Soles y Sinaloa, la alianza criminal de Nicolás Maduro que nació durante el gobierno de Hugo Chávez y aún prevalece y está conformado, en su mayoría, por funcionarios del gobierno chavista y actualmente son perseguidos en todo el mundo por el gobierno de Estados Unidos acusados de narcotráfico, terrorismo y otros delitos de la Delincuencia Organizada

* La esposa de Maduro fue relacionada con el caso de Yasenky Antonio Lomas Rendón, piloto venezolano extraditado desde Colombia a Estados Unidos para responder por cargos de drogas. Este personaje fue acusado de participar en más de cien narcovuelos en la última década. Los aviones despegaban dedse la comunidad de Apure hacia el Caribe repletos de cocaína.

*Pese a que las autoridades de la 4-T insisten en convencer a los mexicanos en que se está ganando terreno en contra del tráfico de drogas, la realidad dice otra cosa, sobre todo por la cantidad de aeronaves que han descendido en el llamado nuevo “Triángulo Dorado”, ruta que fue activada a principios de año cuando se encendieron los semáforos rojos en los estados de Chiapas, Campeche y Quintana Roo, respectivamente

Ricardo Ravelo/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/ La Opinión de México

Ciudad de México.- Nació durante el gobierno de Hugo Chávez y aún prevalece. Se llama El Cártel de Los Soles, conformado, en su mayoría, por funcionarios del gobierno de Venezuela, actualmente perseguidos en todo el mundo por el gobierno de Estados Unidos, donde están acusados de narcotráfico, terrorismo y otros delitos de la Delincuencia Organizada.

Este grupo criminal está asociado con el Cártel de Sinaloa y mueven hasta 250 toneladas de cocaína periódicamente por vía marítima y aérea. Según la DEA, los cargamentos salen de Colombia, pasan a Venezuela y de ahí hasta Honduras, donde los sinaloenses la introducen a territorio mexicano. Otra ruta socorrida por ellos es el Caribe mexicano, donde operan a través de aeronaves que cruzan el espacio aéreo sin mayores problemas.

A través de Venezuela, capos colombianos encontraron facilidades y una vasta impunidad para mover sus cargamentos droga hacia el resto del continente, para luego introducirlos a Estados Unidos.

Cientos de aeronaves despegaban desde cualquier punto venezolano y aterrizaban en Honduras, Guatemala y México sin mayores complicaciones. Este momento de esplendor se vivió en el régimen de Hugo Chávez y ahora continúa con Nicolás Maduro, quien desde el poder opera el negocio del tráfico de drogas a través del Cártel de Los Soles.

Después de la caída de los cárteles colombianos de Calí y Medellín, los más poderosos hasta mediados de la década de los noventa, una nueva generación de narcotraficantes emergió, pujante, en Colombia, quienes utilizan el territorio venezolano para traficar con sus mercancías ilegales.

Sin embargo, el régimen de Nicolás Maduro consolidó al llamado Cártel de Los Soles, integrado en su mayoría por civiles y militares que forman (o formaron) parte del gobierno de ese país y que ahora son investigados y perseguidos, junto con el presidente Maduro, por el gobierno de Estados Unidos.

El gobierno norteamericano acusa a Nicolás Maduro y sus colaboradores de narcotráfico, delincuencia organizada y terrorismo, por lo que giró orden internacional de aprehensión y, en varias ocasiones, el presidente Donald Trump ha amenazado con invadir Venezuela para ejecutar la captura de los incriminados. Esto ha obligado a Maduro a resguardar sus fronteras con amplios batallones militares.

EL CÁRTEL DE LOS SOLES

El Cártel de Los Soles tiene historia: Responde a las estrellas doradas que los generales de la Guardia Nacional Bolivariana llevan en sus charreteras. El término se usó por primera vez en 1993 cuando dos generales –el jefe antinarcóticos Ramón Guillén Dávila y su sucesor Orlando Hernández Villegas–fueron investigados por narcotráfico.

Actualmente, se emplea ese nombre para describir a todos los funcionarios del gobierno venezolano implicados en el tráfico de drogas. Durante los últimos años, la agencia internacional “InSingth Crime” ha realizado acopio de información sobre altos oficiales –activos y retirados– que han estado vinculados al tráfico de cocaína. En total, estos casos están registrados en 123 archivos.

Algunos de los funcionarios del régimen de Nicolás Maduro implicados en el narcotráfico son Hugo Armando Carvajal Barrios. Fue diputado de la Asamblea Nacional del Estado de Monagas desde el 2015.

Otro es Henrry de Jesús Rangel Silva, quien fue ministro de Defensa y titular del Comando Estratégico Operacional de las Fuerzas Armadas de Venezuela en 2012.

Otro es Ramón Emilio Rodríguez Chacín, quien fue gobernador del estado de Guarico entre 2012 y 2017; Cliver Antonio Alcalá Cordones, éste fue comandante de la Cuarta División Blindada de Maracay y jefe de la zona de defensa integral de Aragua, en 2010.

A la lista de investigados por narcotráfico se suma Fredy Alirio Bernal Rosales, quien fue ministro de Agricultura Urbana, jefe de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción y Comisario General del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional desde 2017. También ostentó el cargo de protector del Estado Táchira en 2018.

No son todos: El gobierno de Estados Unidos también investiga a Néstor Luis Riverol Torres: Fue ministro del interior, justicia y paz en 2012, cargo que repitió en 2016 y, más tarde, fungió entre 2008 y 2010 como jefe de la Oficina Nacional Antidrogas.

Luego de que el gobierno norteamericano hizo pública la extensa lista de funcionarios venezolanos ligados al narcotráfico y al terrorismo, Nicolás Maduro no removió a nadie de sus cargos, por el contrario, los ha ascendido en los más altos cargos.

En la amplia lista figura una pieza que ha sido considerada clave en el esquema del negocio del narcotráfico para el régimen de Nicolás Maduro. Su nombre: Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente y diputado por el estado de Managas.

Fuentes del departamento de Justicia de Estados Unidos cuentan con una ficha criminal que pinta a Cabello de cuerpo entero: El informe sostiene que el funcionario venezolano está ligado al tráfico de drogas y en otras actividades ilegales. Tiene expedientes abiertos en Estados Unidos, aunque es considerado un hombre hábil, sabe cómo protegerse –dice la ficha –y mantener distancia del trabajo sucio.

En mayo de 2015, el diario The Wall Street Journal reveló que se estaba investigando a Cabello por narcotráfico y, además, se le atribuía la jefatura del cártel de Los Soles. El periódico citó como fuente a Leasmy Salazar, quien trabajó como jefe de seguridad de Cabello, quien atestiguó que el funcionario tiene un roll importante en el paso de narcóticos por Venezuela.

Esta publicación enfureció al vicepresidente venezolano, quien de inmediato demandó al diario estadunidense por difamación, pero su pretensión fue rechazada por un juzgado estadunidense en abril último. En el artículo también se mencionó que su hermano –José David Cabello –está relacionado con el tráfico de drogas.

El segundo hombre más importante del gobierno de Venezuela –Tareck El Aissami, quien se desempeña como vicepresidente, también ha sido acusado de actividades ilegales, incluido narcotráfico. Antes de ser vicepresidente fungió como gobernador del estado de Aragua.

En la red que conforma el llamado Cártel de Los Soles también es mencionado el general Néstor Riverol, quien es el ministro de Relaciones Interiores y Comandante de la Guardia Nacional Bolivariana.

El pliego de cargos en su contra sostiene que, desde el poder político, alertó a narcotraficantes sobre operativos que se iban a implementar contra ellos; además, obstruyó investigaciones, puso en libertad a narcotraficantes arrestados y se aseguró de que se devolvieran a los traficantes cargamentos de narcóticos que habían sido confiscados.

Pero la lista de altos políticos venezolanos no termina ahí. Cilia Flores, esposa del presidente Nicolás Maduro, se ha visto implicada en el delito de narcotráfico por asociación.

Se le relaciona con una red, integrada por sus sobrinos, quienes fueron capturados en Estados Unidos y acusados por tráfico de drogas, además, su hijo –Walter Jacob Gavidia –juez del área metropolitana de Caracas, tiene investigaciones en su contra.

La esposa de Maduro fue relacionada con el caso de Yasenky Antonio Lomas Rendón, piloto venezolano extraditado desde Colombia a Estados Unidos para responder por cargos de drogas. Este personaje fue acusado de participar en más de cien narcovuelos en la última década. Los aviones despegaban dedse la comunidad de Apure hacia el Caribe repletos de cocaína.

VENEZUELA, PAÍS CLAVE EN EL NARCO

La estructura del narcotráfico en Venezuela no está conformada por cárteles, sino por una serie de redes –muchas veces antagónicas –que inició en el régimen de Hugo Chávez, con nexos que se remontan casi dos décadas atrás y que se mantienen en el gobierno de Nicolás Maduro.

Venezuela siempre ha tenido un papel clave en el tráfico de drogas, dada su ubicación geográfica, sobre todo destaca la vecindad con Colombia, el principal productor mundial de cocaína-

En un inicio eran los narcos colombianos quienes llevaban el negocio en Venezuela. Pagaban a oficiales del Ejército, ubicados en la frontera, para que ignoraran el paso de drogas. Luego la corrupción se agudizó. En lugar de mirar hacia otro lado, los mafiosos colombianos pidieron a elementos de la Guardia Nacional Bolivariana que protegieran e incluso que transportaran cargamentos. Su función de vigilar las fronteras, puertos y aeropuertos lo hacían aliados con sus socios los narcotraficantes.

Más tarde, surgió la alianza entre el cártel de Los Soles y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), sociedad que fue decisiva en el desarrollo del narcotráfico en Venezuela. En 2017, se firmó el acuerdo de paz entre las FARC y el gobierno colombiano, lo que obligó a los primeros a desplazarse, pero quedaron muchos disidentes en Venezuela que aún están vinculados al negocio del narcotráfico.

De acuerdo con informes de la Drug Enforcement Administration (DEA), el cártel de Los Soles tiene una alianza con el cártel de Sinaloa desde finales de los años noventa que se fortaleció a principios de esta década, luego de la fuga, en 2001, de Joaquín Guzmán Loera del penal de Puente Grande.

Este dato lo confirmó, además, Mike Vigil, exdirctor de Operaciones Internacionales de la DEA: él dijo que “El Chapo” entró en contacto con la organización criminal en su momento ligada al chavismo, gracias a que los cárteles colombianos y las FARC operan el tráfico de cocaína de manera segura.

Según Vigil, los cárteles de Los Soles y Sinaloa movían entre 200 y 2050 toneladas de cocaína colombiana que tenía como destino Estados Unidos, el mercado de consumo más boyante del mundo.

El negocio –dijo Vigil –creció debido a que encontraron una ruta segura: desde Colombia la droga llega a la frontera con Venezuela, de ahí parte hacia Honduras y en este país es entregada al cártel de Sinaloa, que se encarga de llevarla a su destino final.

Durante el juicio de “El Chapo” en Nueva York salió a relucir sus vínculos con un personaje dominicano llamado Antonio “Toño”, quien fue recomendado por el capo colombiano Alex Cifuentes Villa.

Guzmán Loera pidió al dominicano conseguir un terreno en un país del continente para construir “una rayita”. Se refería a una pista de aterrizaje que permitiera mover los cargamentos de droga.

El vínculo con el Cártel de Los Soles le ha permitido al Cártel de Sinaloa mover cuantiosas toneladas de cocaína hacia México a través de la llamada ruta del Caribe, una de las más explotadas y socorridas por el crimen organizado.

¿ANTECEDENTES O CONTINUACIÓN?

Pese a que las autoridades de la 4-T insisten en convencer a los mexicanos en que se está ganando terreno en contra del tráfico de drogas, la realidad dice otra cosa, sobre todo por la cantidad de aeronaves que han descendido en el llamado nuevo “Triángulo Dorado”.

Desde enero de 2020 se activaron los semáforos rojos en los estados de Chiapas, Campeche y Quintana Roo, respectivamente, donde de manera intermitente han aterrizado -en su mayoría- con efectividad las aeronaves cargadas con drogas, tal y cual ha dado cuenta Sol Quintana Roo. El último aterrizaje fue en la carretera Pol-Yuc- José María Morelos.

HISTORIAL

Literalmente Quintana Roo se convirtió en los primeros meses de 2020 en el centro de atención de las narco-células nacionales y extranjeras, al grado de convertirse en el primer estado con más avistamientos, aterrizajes forzosos, quema de aeronaves y decomiso de enervantes.

2020 inició activo para el nuevo “Triángulo Dorado” y en los últimos meses, las células del narcotráfico “bombardearon” la zona integrada por Guatemala, Belice y México.

Pese a que algunas fueron aseguradas junto con la droga y en otras luego de tiroteos se logró la detención de sus tripulaciones, el problema continúa y se agrava día con día.

De manera consecutiva aseguraron naves en territorio mexicano, específicamente en algunos puntos de los municipios de Othón P. Blanco y Bacalar, respectivamente.

Una avioneta en el polo turístico de Mahahual; otra cerca del poblado de Nuevo Israel, en Bacalar; una más en el Petén de Guatemala y una última de Crooked Tree, Belice.

EN MAHAHUAL

El Ejército Mexicano realizó el hallazgo de una narcoavioneta, en las inmediaciones del poblado. Efectivos del Ejército Mexicano aseguraron un jet Gulfstream procedente de Argentina con destino a Cozumel, con carga de cocaína dentro de 32 paquetes.

Aseguraron a dos personas de nacionalidad boliviana. Al parecer, intentaron sacar supuesta droga, al momento de ser detenidos. Hecho que Sol Quintana Roo dio seguimiento puntual con sus corresponsables en los países involucrados y en los cuales se vieron implicados altos funcionarios de gobierno.

La incautación ocurrió en la Aeropista de Mahahual cuando los tripulantes simularon ser un Chárter. Fueron elementos de la 34° Zona Militar quienes aseguraron la aeronave y a los sujetos, a quienes se les hallaron bloques con polvo blanco, al parecer cocaína.

La droga asegurada tiene un precio estimado de 224 millones 640 mil pesos. Ante lo sucedido se avisó a la Fiscalía General de la República para que tome cartas en el asunto.

EN BACALAR

La Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) detectó el ingreso ilegal al espacio aéreo de una aeronave, que posteriormente fue asegurada en el municipio de Bacalar, cerca del poblado de Nuevo Israel.

Investigaciones indican que la avioneta con matrícula N305AG, llegó primero por la mañana al aeropuerto de Chetumal, procedente de Tampico, Tamaulipas, lugar que, según el itinerario proporcionado por Flight Aware radar, empresa de rastreo de tráfico aéreo, era destino frecuente de la aeronave.

Días previos al aseguramiento y decomiso, la avioneta estuvo en Monterrey, Nuevo León, para dirigirse a Tampico, de donde partió hacia Quintana Roo.

HALLADA EN GUATEMALA

El pasado 27 de enero, el Ejército de Guatemala informó que fue hallada una aeronave en la cual se presume ha sido utilizado para el transporte de droga en San Andrés Petén, fueron localizados 16 paquetes de cocaína en la palangana de una camioneta cubierta por una lona de color verde, además del decomiso de armas y otro vehículo que podría transportar estupefacientes.

Al lugar arribaron agentes de la Policía Nacional Civil para efectuar la investigación.

EN BELICE

El 22 de enero, fue localizado un avión cerca de las aldeas Carmelita y Crooked Tree, en Belice, el cual se presume fue usado para transportar droga.

El avión con el registro HS 125 HAWKER SIDLEY es similar a otros que se han utilizado para transportar material ilícito en el vecino país de Belice.

Testigos de la zona declararon que a las 3:30 horas, escucharon el motor de la aeronave cuando sobrevolaba por el lugar. Cabe señalar que no hubo detenidos.

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