*Para procurar estar acorde con la ley y publicitar su imagen, Vila Dosal contrató los millonarios servicios de diversas empresas encuestadoras del país, quienes se comprometieron a darle el primer lugar, dependiendo del monto que invierta con respecto al resto de sus homólogos

*En las encuestas públicas que se realizan en redes sociales, principalmente en Facebook, la realidad es otra, ya que posiciona entre los cinco peores gobernadores de México

*La encuestadora no aclaró que Mauricio Vila sí está en primer lugar, pero en suicidios, corrupción, nepotismo, tráfico de niños, niños discapacitados desprotegidos, violencia intrafamiliar, empresas fantasmas, cierre de miles de comercios, etc.

Redacción/Sol Yucatán/ La Opinión de México 

Mérida. – El Gobernador Mauricio Vila Dosal gasta millones de pesos para mejorar su deteriorada imagen, por lo que a través de las empresas encuestadoras obtiene el primer lugar como el mejor Gobernador del país, cuyos resultados se obtienen al entrevistar telefónicamente al 0.05 por ciento de la población.

Sin embargo, en las encuestas públicas que se realizan en redes sociales, principalmente en Facebook, la realidad es otra, ya que posiciona entre los cinco peores gobernadores de México.

Para procurar estar acorde con la ley y publicitar su imagen, Vila Dosal contrató los servicios de diversas empresas encuestadoras del país, quienes se comprometieron a darle el primer lugar dependiendo del monto que invierta con respecto al resto de sus homólogos.

Las empresas dedicadas a buscar que gobernador es el más popular y cuál es el que mejor trabaja tiene a todas luces la tarea de engañar, de maquillar cifras, de disfrazar la realidad de un Estado y de servir al mejor postor, para lo cual utiliza la estadística como su principal herramienta.

Desde la comodidad de una oficina, los encuestadores realizan llamadas telefónicas al azar, donde realizan preguntas a modo y ambivalentes, con tal de beneficiar en todo momento al cliente, en este caso al titular del Ejecutivo.

Las interrogantes son de temas generales como seguridad, salud y educación, etc., pero sin detallar, y lo peor de todo es que el encuestador desconoce la realidad que se vive en Yucatán, así como en las demás entidades del país.

En el caso específico de Yucatán prevalece la corrupción, hay un aumento en el índice de homicidios, así como de feminicidios, además que, en torno al Covid-19, desde hace varios meses se está en semáforo naranja, ante la desidia del Secretario de Salud Estatal, Mauricio Sauri Vivas, por efectuar labores de prevención y detección oportuna de casos.

Las encuestas se aplican a personas que en sus domicilios cuentan con un teléfono, por lo que no pueden tener la opinión de las personas de las comunidades rurales, así como de las poblaciones de pobreza extrema.

El encuestador telefónico no tiene la oportunidad de recorrer las poblaciones del interior del Estado, además que desconoce la situación que prevalece en la Entidad, por lo que no tiene una visión de lo que impera en Yucatán.

El universo de entrevistados no sobrepasa las mil personas, por lo que tomando en cuenta que en Yucatán hay cerca de dos millones de habitantes, sólo se tiene la opinión del 0.05 por ciento de la población.

Por ende, desde el punto de vista estadístico no hay representatividad de la realidad que se vive en el Estado y mucho menos se puede evaluar la veracidad de la información que las encuestadoras presentan.

La misma problemática se vive en cada Entidad y la posición que ocupa cada gobernador depende del monto que destinó para mejorar su imagen.

En redes sociales

Caso contario se vive en las redes sociales, aunque sólo las personas que tengan un teléfono celular, tableta o computadora pueden participar.

Sin embargo, la información es más creíble, ya que los participantes pueden opinar de manera libre con sus comentarios, al mismo tiempo que se tiene la evidencia de quien participó.

En todos los casos, los resultados para Vila Dosal son totalmente desfavorables y son numerosos los reproches sobre la mala administración que ha tenido en el transcurso de poco más de dos años.

La otra realidad de las encuestas se observa con las pequeñas empresas o las nuevas, que ponen a Vila en un punto medio, entre la posición 10 y 22, pues estas aún no tienen el financiamiento del Gobierno del Estado.

Mientras, las grandes casas encuestadoras y los candidatos que las patrocinan operan el guion de las trampas de credibilidad de las encuestas con absoluta intencionalidad.

Es decir, juegan a generar credibilidad donde no la hay y dinamitar aquéllas razones que sí la sustentan.

Por ende, la estrategia de los encuestadores es «mentir», pero ahora se ve de forma más contundente, recurrente y sintomática con los gobernadores, en las próximas semanas serán con los candidatos a algún puesto de elección, así como de partidos políticos, donde el ganador es el que contrató la respectiva empresa.

Diversas son las trampas y trucos que utiliza para beneficiar el cliente, tal el caso de «jugar o maquillar» el número de indecisos, para lo cual manipula márgenes de ventaja o desventaja.

Asimismo, desestiman la tasa de rechazo; amplían o reducen a contentillo los márgenes de error; desprecian o de plano excluyen la votación que se registra en favor de los independientes, mismos que, sin posibilidad de ganar la elección, sí harán «ruido», lo cual provocará cambios en los porcentajes de votación.

«Encuestitis»

La «encuestitis» se convierte en un vicio empleado por los gobernadores para demostrar quién es el mejor, pero los que más caen en la perdición son los candidatos y los partidos políticos.

Lo peor de todo es que la guerra de encuestas confunde aún más a la población y cada empresa buscará que su cliente sea el ganador, aunque el día de las elecciones la situación cambie de manera radical.

Al mismo tiempo, la encuesta «busca orientar» al indeciso a votar por la «mejor opción», por la persona o militancia que encabeza la lista.

Desafortunadamente, las empresas encuestadoras sólo desprestigian la labor de los matemáticos, al manipular la metodología y los datos estadísticos obtenidos en la encuesta.

Además, por ser general no refleja la realidad que se vive en el Estado y mucho menos en el país, dada la amplia diversidad que prevalece.

Claro ejemplo

En el país existen 10 grandes empresas encuestadoras y al analizar la información que generó el «13o Ranking de Gobernadores de México: El auténtico pulso de México», realizado por C&E Research Demotáctica, cuyo tema fue «Desempeño», en el primer lugar de la encuesta nacional está Vila Dosal, quien tuvo una aprobación del 72.4 por ciento; seguido del Gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, con un puntaje de 68.1; y en el tercer sitio está Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, de Guanajuato, con 66.7.

La encuestadora no aclaró que Mauricio Vila sí está en primer lugar, pero en suicidios, corrupción, nepotismo, tráfico de niños, niños discapacitados desprotegidos, violencia intrafamiliar, empresas «fantasma», miles de comercios que han cerrado por el Covid-19, etc.

Cabe destacar que en el caso de los dos primeros mandatarios antes mencionados, se mantuvo el nivel de aprobación con respecto a la encuesta anterior, mientras en el tercero hubo un aumento del uno por ciento y, curiosamente, los tres son emanados del Partido Acción Nacional (PAN).

Mientras, del otro extremo de la tabla nacional está Silvano Aureoles Conejo, Gobernador de Michoacán, emanado del Partido de la Revolución Democrática (PRD), cuya popularidad cayó en ocho por ciento.

En el peldaño 31 está el titular del Ejecutivo de Colima, José Ignacio Peralta Sánchez, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), cuya aprobación fue similar a la anterior encuesta.

Y en el lugar 30 está el exfutbolista Cuauhtémoc Blanco Bravo, de Morelos, emanado del Partido Encuentro Social (PES), cuya aprobación aumentó en dos por ciento.

De acuerdo con la empresa «esta medición es el promedio final de las calificaciones otorgadas por los ciudadanos a los gobernadores en materia de seguridad, manejo de finanzas, superación de la pobreza, creación de empleo y manejo de la pandemia Covid-19», y detalló que toda información está en la página electrónica www.rankingdegobernadores.com.

En cuanto a la metodología de recolección de datos, se realizaron 19 mil 200 llamadas telefónicas, específicamente fuero 600 telefonemas por Entidad Federativa.

La fecha de levantamiento de la encuesta fue del 19 al 28 de marzo pasado, y los resultados se presentaron en esta semana.

La tasa de rechazo de las entrevistas fue del 32 por ciento, es decir, de cada tres telefonemas dos contestaron; en tanto el margen de error estimado es de +/- 3.5 por ciento, y el nivel de confianza es del 96 porcentual.

Cabe destacar que de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México hay 126 millones 14 mil 24 habitantes, por lo que sólo se tiene la opinión del 0.0152 por ciento de la población.

La población de Campeche es de 928 mil habitantes, en Quintana Roo hay un millón 857 mil 985 pobladores y Yucatán dos millones 320 mil 898 personas.

Por lo que si se realizaron 600 encuestas por Estado, sólo opinó el 0.065 por ciento de los campechanos, el 0.032 por ciento de los quintanarroenses y el 0.026 porcentual de los yucatecos.

 

Dejar respuesta